* Escribinos a orillera@gmail.com
¡Gracias! Mandanos tus poemas, cuentos, cartas, ilustraciones por aquí o a Juncal 495/Santa Rosa. La Pampa (CP6300)




miércoles, 29 de junio de 2011

El sol sobre la computadora , de Irma Verolín

María estaba sentada, como de costumbre, sobre el sillón de su dormitorio cuando la luz del sol entró por la ventana e iluminó la computadora. Fue tan extraño. La luz del sol siempre había entrado así en aquel momento de la tarde y la computadora también había estado en ese sitio; sin embargo algo había empezado a suceder que ella no alcanzaba a comprender.
De un salto, María se acercó a la mesa donde estaba apoyada la computadora y tocó el teclado. Pasó sus dedos por la pantalla suavemente. Presionó el botón y la encendió. Vio desfilar los archivos con sus ágiles letras luminosas hasta que, sin entender muy bien cómo, supo que la memoria de su computadora iba mucho más allá, que se extendía igual que un reptil hacia sitios perdidos. Adentro de la memoria de su computadora estaba encerrado el tiempo.
Con cuidado, María volvió a tocar las teclas y la pantalla se eclipsó, se puso blanca. Entonces el tiempo se fugó de su escondite. María sintió un escalofrío: el tiempo vibró. De pronto la computadora dio un brinco o eso le pareció a ella, porque de un momento a otro la computadora ya no era una computadora sino un tren listo para comenzar su viaje, un poderoso tren de hace cien años o, mejor dicho, una locomotora que pudo llenar de humo la habitación. Y al instante la locomotora ya no fue locomotora sino un barco con una vela blanca capaz de henchirse en el viento. Pero enseguida, como si el viento lo hiciera desaparecer, el barco fue una canoa y luego una imprenta rústica, de metal, y luego un molino que podía servir para moler muchas clases de granos.
María no pudo despegar su mano de lo que había sido en principio su computadora. Se quedó paralizada viendo la veloz transformación. Ella no pensaba en nada, viajaba simplemente sin que su cuerpo abandonara la habitación. Ahora ya no había molino sino un yunque de herrero, muy útil para fabricar armas o utensilios de comida.
María, ya casi sin sorpresa, vio al yunque convertirse en una cuchara, una tosca y arcaica cuchara de madera, y a la cuchara convertirse en vasija de barro y a la vasija, en garrote. Y el garrote se hizo árbol. Un árbol espléndido, fuerte y generoso. Inesperadamente la voz de su mamá la trajo de golpe hacia un tiempo en el que ella era María en su habitación y el sol entraba por la ventana y blanqueaba la pantalla de su computadora, que ahora se encontraba otra vez allá, firme y pulcra sobre la mesa.
-¡María- gritó su mamá- a comer!
Sí, la computadora era solamente y nada más que una simple computadora. Después María miró la fecha en el diario y el almanaque. Dio un suspiro y se tranquilizó: faltaban poquitos meses para que comenzara el 2001. Fue hasta la cocina. En la cocina vio el mantel con los platos y en el centro la frutera. Y en la frutera descubrió una manzana. Era una manzana roja, brillante. María pensó en el árbol del paraíso y le dio el primer mordisco.
* En www.elretablodelasmaravillas.com

jueves, 16 de junio de 2011

Hoy. Elsa Bornneman



La vida es breve.
Un parpadeo fugaz,
destello leve.

¿La vida? Un flash...
Todo tiempo se bebe
y es muy voraz.

Pasos ligeros:
nosotros, su menú,
sus pasajeros.

Ah... Te propongo
que –entonces– tú y yo,
sin un rezongo,

HOY nos amemos
–de la nada herederos–
mientras estemos.

* En Casa de La Pampa, Bs As con hija china y Caramelos sueltos.


domingo, 12 de junio de 2011

Al divino botón. María Elena Walsh


Esta canción, con perdón,
quiere ser una canción
que no sirva para nada.
No persigue el ideal
de ganar un festival
y no tiene intención
de hacer la revolución.
Quiere ser nada más que una canción
al divino botón.

Esta canción es, tal vez,
una cáscara de nuez,
un borrón de mala muerte
como la del señor
que mataron por error
o la de esa mujer
que mataron sin querer,
que mataron en más de una ocasión
al divino botón.

Esta canción, menos mal,
pronto llegará al final
como una bala perdida.
Corransé, por favor,
la señora y el señor,
no se dejen matar,
les previene un militar,
porque así pierde imagen la Nación
al divino botón.

Esta canción, por temor,
ni siquiera es una flor
para aquellos que un mal día
no se mueren de amor
ni en el campo del honor,
los fusila el azar
cuando van a trabajar.
Para qué, para quién, por qué razón:
al divino botón.

lunes, 6 de junio de 2011

¡Felicitaciones, chicos!


GANADORES DEL CONCURSO DE CUENTOS CORTOS SOBRE MEDIO AMBIENTE

La Subsecretaría de Ecología comunica los ganadores del concurso de "Cuentos Cortos sobre Medio Ambiente", que fue organizado en forma conjunta por la Subsecretaría de Coordinación del Ministerio de Cultura y Educación y la Subsecretaría de Ecología. Participaron más de 70 alumnos de escuelas primarias y secundarias de la Provincia, y la temática estuvo referida a problemas ambientales. Las categorías contempladas incluían cuentos infantiles y cuentos de jóvenes y adolescentes. El jurado estuvo integrado por el Lic. Miguel Fantini y la Lic. Virginia Saravia, por Ecología y el Prof. Norberto Sánchez y la Prof. Adriana Maggio por Coordinación. Por unanimidad el jurado selecciona en la categoría "Cuentos Infantiles": Primer Premio, la obra "Viaje al Futuro de La Pampa" seudónimo Flor, correspondiente a Macarena Santolaria del Colegio Santo Tomás de Santa Rosa. Segundo Premio: "El recorrido de los ciervos", seudónimo Pedro, correspondiente a Emmanuel Domínguez de la Escuela N° 2 de Santa Rosa. Mención: "La idea de Juan" seudónimo Nina, correspondiente a Vanesa Denise Giménez, de la Escuela N°74 de Santa Rosa. Los ganadores de la Categoría "Cuentos de Jóvenes y Adolescentes" son: Primer Premio: "En busca de mis sueños", seudónimo El Rayo, correspondiente a Fiama Fernández, del Instituto Aerotécnico de Alpachiri. Segundo Premio: "¿Cómo Sucedió?", seudónimo Cachito, correspondiente a Jessica Smidt de la Escuela Provincial Técnica N° 2 de General Pico. Tercer Premio: "El regreso del caos", seudónimo Fire Fénix, correspondiente a Tomás Arnauti, del Colegio Juan Ricardo Nervi de Santa Rosa. Los ganadores del primer premio recibirán una cámara fotográfica digital, en tanto que los ganadores del segundo y tercer premio, recibirán un mp4. En todos los casos los alumnos serán acreedores de un diploma de honor y publicación compartida de la obra. El acto de entrega de premios y menciones, se realizará el lunes 6 de junio en la sede de la Subsecretaría de Coordinación, a la hora 10:00.

jueves, 2 de junio de 2011

Pregunta un preguntón

–Son hojitas

de menta
y de cedrón,
que cada
mañanita
se asoman
al balcón
del mes
de enero,
para escuchar
el canto
de un jilguero
que estudia
su lección.

¡Así son
las hojitas
de menta
y de cedrón!

* Maria Hortensia Lacau. Argentina

domingo, 22 de mayo de 2011

Ediciones Orillera presenta...

Ya salió el libro. La casa de la esquina, un cuento que se completa con la participación de los niños lectores.
¡ Qué alegría para compartir!

* Ya se pueden conseguir en Librería Marinelli y Libros Pampa de Santa Rosa La Pampa, en Arte Propio de General Pico ( Centro Cultural Médano) o en orillera@gmail.com

* De la colección : Mundo bolita $15 y La casa de la esquina $15

martes, 17 de mayo de 2011



Con la mitad de un periódico
hice un barco de papel
y en la fuente de mi casa
va navegando muy bien.
Mi hermano con su abanico
sopla que sopla sobre él
¡Muy buen viaje, muy buen viaje,
buquecito de papel!


* Amado Nervo. México
* Un barquito por el río Paraná, en Rosario, Argentina.

sábado, 23 de abril de 2011

El chico que comía flores



Había una vez un niño que gustaba de comer flores.

No había jardín al que no se hubiera metido a pegar un par de mordiscones.

Su madre le decía: “Si seguís así, cuando seas grande vas a ser un tiburón”.

Ahí se asustaba y se aguantaba un poco, pero después le volvían las ganas y se comía un ramo. Cuando llegó a grande se transformó en tiburón. Cierta vez lo pescó un marinero que cuando le abrió la panza encontró un montón de flores. El pobre no entendía qué era eso y , asustado, se puso a sacarlas. Cuando treminó, el tiburón volvió a ser el niño de antes y el marinero temblaba como un perro. El niño, agradecido, le enseño a comer flores. Y el marinero le enseño a prepararse una sopa de pescado para que no se convirtiera en tiburón.
Fueron dos amigos muy felices y se sonaron las narices.


*del libro El pulpo está crudo, de Luis Pescetti
* Ilustración de www.azuldecorso.com.ar para Novelas Minúsculas, de Adriana Lis Maggio

jueves, 21 de abril de 2011

Recomiendo

Saltatriz y Diminuto, de Antonio Granados y Cecilia Varela.






Su latido, nadie sabe
por qué, era ruido de clave.

Bailaba por cualquier cosa,

con la cadencia sabrosa
de quien puede imaginar

que el baile es como volar.
(...)


sábado, 26 de marzo de 2011

Recordando al maestro Hugo Midón


Te quiero contar
que después de tantos años
volverse a encontrar
es muy necesario.

Mirarse otra vez,
así, de nuevo, cara a cara
saber cómo estás, decir
todo lo que hace falta.

Te veo bien,
estás siempre buscando.
Te veo bien,
vivito, vivito y coleando. (bis)

Cuando era chica
soñaba con ser grande,
enamorarme, tener hijos
y hacer un viaje...

Y yo siempre trepaba
buscando el sol
por una escalera
de caracol...

Te veo bien,
estás siempre buscando.
Te veo bien,
vivito, vivito y coleando. (bis)


* Hugo Midón, se fue " de gira" y lo recordamos con alegría. Un gran maestro del teatro infantil. Y más.

domingo, 20 de marzo de 2011

Para toda la familia

Amigos que me acompañaron en la Casa de Olga Orozco, aquella preciosa tarde en que tomamos tés y presentamos Minúsculas.

Que compartieron lecturas y narraciones de poetas e invitados especiales.
A los que me alientan con las publicaciones y apoyan cada nuevo libro de Ediciones Orillera, quiero contarles que en unas semanas repetimos encuentro y magia en la que fuera casa de Victoria Ocampo (*)
Será el domingo 29 de mayo, desde las 18 hs. y los espero a todos y ¡más!
Esta vez , la invitada especial será Azul-la ilustradora-con sus imágenes, colores y la música.
Agenden, reserven pasajes y a disfrutar que el mundo tiembla y no pareciera ser de emoción, precisamente. Ay.

* Ciudad de Buenos Aires. Ubicada en Rufino Elizalde 2831 frente al Instituto Nacional Sanmartiniano- corazón del barrio de Grand Bourg de Palermo Chico- esta maravillosa casa de corte racionalista (tanto, que parece que fuera un diseño de Le Corbusier) perteneció a la escritora Victoria Ocampo. En la actualidad funciona allí la Casa de la Cultura del Fondo Nacional de las Artes. Tiene una interesantísima librería y dos magníficas salas de exposiciones donde se exhiben obras mayoritariamente argentinas.

* Los libros se pueden comprar en todas las librerías de Santa Rosa, Centro Cultural Maracó de General Pico; Librería Eterna Cadencia, Honduras 5574 y en la próxima Feria del Libro en Buenos Aires o solicitarlos a orillera@gmail.com

*Adriana Lis Maggio

viernes, 11 de marzo de 2011

Tres textos cortos por Paula Herrera ( 10 años)

¿Volverá?
Creo que no volverá. La última vez que se fue por la ventana no me dejó rastro alguno. Solamente oigo el viento que sopla en las hojas. No es él. Aún espero su llegada. A veces escucho sus pasos que se aproximan, pero no: me abandonó. Adónde se habrá ido, me pregunto. ¿Regresará?
Eso espero.

Ella
No sé lo que es, pero tampoco sospecho algo de esa mujer. Tal vez será... por su forma de caminar, o cuando se detiene y mira para todos lados. Creo que ayer la vi pasar por mi casa. Y me miró con desconfianza. Recuerdo su mirada penetrante, oscura, jamás la olvidaré.
Otro día la vi en la plaza, y como siempre, iba sola.


Rojo
Me resultó fácil matarlo. Con tan sólo averiguar quién era yo fue suficiente. Su cuello era largo... además me convenía: la luna llena me lo dijo. Ya tenía los dientes afilados.
Al terminar con su vida me quedó la boca manchada de rojo. El hombre se llamaba Ron. Había sido mi enemigo desde la secundaria, y... siempre había sospechado de mí. Encontró lo que buscaba, y se despidió de su vida.
Volví a mi casa cansado y tomé un poco de vino. Su sabor es un rojo fuerte y caliente, me recuerda a aquella vez.
Ahora trato de evitarlo todo el tiempo... pero mis colmillos no lo soportan... sólo la luz me impide hacerlo.

* Pablo Ramos, del blog www.laarquitecturadelamentira.blogspot.com

viernes, 25 de febrero de 2011

La plapla, de María Elena Walsh


Felipito Tacatún estaba haciendo los deberes. Inclinado sobre el cuaderno y sacando un poquito la lengua, escribía enruladas emes, orejudas eles y elegantísimas zetas.
De pronto, vio algo muy raro sobre el papel.
–¿Qué es esto?– se preguntó Felipito, que era un poco miope, y se puso un par de anteojos.
Una de las letras que había escrito se despatarraba toda y se ponía a caminar muy oronda por el cuaderno.
Felipito no lo podía creer, y sin embargo era cierto: la letra, como una araña de tinta, patinaba muy contenta por la página.
Felipito se puso otro par de anteojos para mirarla mejor.
Cuando la hubo mirado bien, cerró el cuaderno asustado y oyó una vocecita que decía:
–¡Ay!
Volvió a abrir el cuaderno valientemente y se puso otro par de anteojos, y ya van tres. Pegando la nariz al papel preguntó:
–¿Quién es usted, señorita?
Y la letra caminadora contestó:
–Soy una Plapla.
–¿Una Plapla? – preguntó Felipito asustadísimo –¿Qué es eso?
–¿No acabo de decirte? Una Plapla soy yo.
–Pero la maestra nunca me dijo que existiera una letra llamada Plapla, y mucho menos que caminara por el cuaderno.
–Ahora ya lo sabes. Has escrito una Plapla.
–¿Y qué hago con la Plapla?
–Mirarla.
–Sí, la estoy mirando pero ¿y después?
–Después, nada.
Y la Plapla siguió patinando sobre el cuaderno mientras cantaba un vals con su voz chiquita y de tinta.
Al día siguiente, Felipito corrió a mostrarle el cuaderno a su maestra, gritando entusiasmado:
–¡Señorita, mire la Plapla, mire la Plapla!
La maestra creyó que Felipito se había vuelto loco. Pero no.
Abrió el cuaderno, y allí estaba la Plapla bailando y patinando por la página y jugando a la rayuela con los renglones.
Como podrán imaginarse, la Plapla causó mucho revuelo en el colegio.
Ese día nadie estudió.
Todo el mundo, por riguroso turno, desde el portero hasta los nenes de primero inferior, se dedicaron a contemplar a la Plapla.
Tan grande fue el bochinche y la falta de estudio, que desde ese día la Plapla no figura en el Abecedario.
Cada vez que un chico, por casualidad, igual que Felipito, escribe una Plapla cantante y patinadora la maestra la guarda en una cajita y cuida muy bien de que nadie se entere.
Qué le vamos a hacer, así es la vida.
Las letras no han sido hechas para bailar, sino para quedarse quietas una al lado de la otra, ¿no?

* Esta preciosura leía cuando niña, hoy la encontré nuevamente y me gustó tanto como entonces!!!! * El muro de frases que escribieron los chicos en la presentación de Caramelos sueltos, en el Museo de Artes LP


viernes, 4 de febrero de 2011

Se acaban las vacaciones: vamos a tomarlo con humor...


Un gato viene persiguiendo a dos ratones.
De pronto, un ratón se da vuelta, lo enfrenta y le dice ¡GUAU! ¡GUAU!
El gato huye despavorido...
El ratón, orgulloso le dice a su amigo: Viste qué importante es saber idiomas!

lunes, 31 de enero de 2011

¿Quién da más?

Yo propongo

ve ve ve veinte
dijo la oveja
yo ofrezco
cua cua cua cuarenta
afirmó el pato
¿así? pues yo doy
qui qui qui quinientos
aseguró el gallo
es mu mu mu mucho para mí
se entristeció la vaca

y así fue cómo
desde aquella extraña subasta
el gallo se quedó
con el sol.

*Edgar Allan García, Ecuador.


viernes, 14 de enero de 2011

El rock duro de las dos estatuas


Dos estatuas
se quieren escapar,
pero están
condenadas a un lugar.

Por la noche
se quieren ir en coche
y en la tarde
cuando la calle arde
desesperan
clavadas en la acera.
Ay.
Ay.

Hacen planes
se quieren liberar,
ir de viaje,
salir a caminar.

En el día
tomarse algún tranvía
y a la madrugada
ya están medio cansadas:
¡las cagggg... las palomas!
(no se pueden limpiar).
Ay.
Ay.

Que toquen las orquestas
que venga un sacudón
que se ablande el cemento
que llueva sin parar,
yo deseo,
pues debe ser muy feo,
no poder caminar.
Ay.
Ay.

* Adriana Lis Maggio (Argentina)

lunes, 10 de enero de 2011

10 de enero de 2010 : Se fue la Reina Batata, la más más más...


Querida María Elena Walsh, que te diviertas mucho y escribas canciones desde el lugar que sea adónde te hayas ido....


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Viejo amigo, Excilia Saldaña (Cuba) 1946!

Mi niño tiene un amigo
–los ojos de negro bosque,
el pelo negro y endrino,
la piel de puro azabache,
la voz de oscuro castillo–
de noche viene a buscarlo
en un corcel negro y fino
y se van los dos alegres
por un antiguo camino:
Mi niño hecho niño-sueño.
Su sueño hecho sueño-niño.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Canción para dormir a los niños que se quedaron sin cuna

A ro ró flores

de madreselvas

rico perfume, niño

para que duermas.


A ro ró grillos

con alas grandes

para que el niño escuche,

cante y descanse.


Cuando la tierra tiemble

o estalle el mar

las mamás por el mundo

van a arrullar:


A ro ró trébol…

* Adriana Lis Maggio Chile 2010 * Foto. Papelucho, ícono de las LIJ en Chile...


viernes, 19 de noviembre de 2010

Canario

Tímido, breve, sonoro
guisaso de cervatana;
reflejo de la mañana,
girasolista sn coro.

Así atraviesas el llano
que cunde el ítamo real,
y tu garganta, cristal
para seis cuerdas de guano,
toma en el punto cubano
su recipiente canoro.

* guisaso: nombre de un grupo de plantas ( Cuba)
* ítamo:planta medicinal
* Un poema méxicano, de Alberto Serret.

martes, 16 de noviembre de 2010

Era una paloma


Era una paloma,
punto y coma,
que dejó su nido,
punto y seguido,

para ir al parque,
punto y aparte.
Se encontró un amigo,
puntos suspensivos...

Se paró en la loma
punto y coma;
se tragó un rosal
punto final.

*Antonio Granados (México)

* La foto es en Girona, España. Allí viví unas semanas del verano de 2000/1.
Y me traje la paloma,
punto y coma.

sábado, 13 de noviembre de 2010

martes, 9 de noviembre de 2010


Mar mar mar... Así estaba hoy la costa, con mucho viento y espuma. Una gaviota espera su merienda de peces, quieta y atenta.
A veces vengo de caminar y te traigo un ramillete de manzanillas, una piedra con forma, un panaderito sin soplar... pero hoy, que tuve la suerte de andar pisando arena, te traje el mar.
Mar mar mar.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Poema conjuro para decir en un día chinchudo


Estos días siempre son iguales
días de papá enojado,
de no hay más caramelos
y No toqués al gato!.

Si llueve uno se jode,
no se puede salir
porque está el barro,
y yo pienso
¿Con tanto miedo verde
dando vueltas,
que yo salga a jugar
será tan malo?

Entonces,
esos días en que vuelan patos,
yo invento una laguna de colores,
les hago cuevasábanas azules,
y al vuelo, me los cazo.

* En Caramelos Sueltos. Ediciones Orillera 2009
* Mi sobrino Mateo-pequeño- y Duque- muy viejito-.

El hombre que llevaba su país en el bolsillo

Un hombre se sentó en la banca del parque.
Los transeúntes que recorrían con prisa la calzada no se percataron de ello. Contaban con poco tiempo para detenerse a observar las palomas o los perros que daban saltos al lado de sus amos. Mucho menos iban a tenerlo para observar a este hombre, completamente solo en la inmensidad de la ciudad.
Un anciano, quien leía el periódico en la banca de enfrente, miró al solitario. Lo observó sacar de su bolsillo un extraño instrumento, llevárselo a los labios y empezarlo a soplar. Y una melodía deliciosa, como un arco iris, salió de los agujeros del raro objeto y llegó hasta los oídos del viejo.
Este arrolló el periódico y se acercó al hombre. Al percibir una sombra sobre su cara, el solitario cesó su música y le preguntó tímidamente:
–¿Qué se le ofrece?
–Ver su instrumento –respondió el viejo–. Nunca antes había disfrutado de una melodía tan rara y deliciosa.
–Es una ocarina –agregó el solitario–. Algún indígena de mi país la fabricó con barro, hace cientos de años.
–¿Acaso viene usted de muy lejos? –preguntó el anciano al mismo tiempo que se sentaba a su lado.
–A más de un mes de camino –contestó el joven–. Vine a esta ciudad en busca de trabajo y de dinero. En un pequeño poblado del sur, al lado del mar, se quedó mi familia y mi gente. Pero, ¿tal vez usted querrá escuchar el mar?
–El mar –se sorprendió el anciano–. Pocas veces he estado cerca de él. Ya se me olvidó el color de sus aguas.
–Pues ponga su oído cerca de esta caracola –dijo el solitario, sacando de su bolsillo un fósil marino.
El anciano asintió y escuchó el murmullo de las olas, el graznido de las gaviotas y la ronca sirena de un barco.
–¿Y tal vez usted querrá ver una flor?
–¿Una flor? –se asombró el anciano, abriendo sus inmensos ojos celestes–. Esta ciudad no posee flores. Se tiznarían con el humo de los carros y se asustarían con el ruido de los motores.
–Pues yo siempre llevo una flor conmigo –expresó el joven con orgullo–. Mírela.
Y extrajo de su bolsillo una libreta amarilla y vieja como el mismo tiempo. En una de sus páginas se encontraba una flor seca. El joven la olió con cuidado y la flor tomó el color rojo de las sandías y la fragilidad de una fina seda.
–¡Ah! –dijo el muchacho–. Me gustaría presentarle a mi madre.
–¿Su madre? –interrogó el viejo, sorprendido–. ¿Acaso se encuentra cerca?
–No... qué va... –agregó el joven sonriendo–. Está en mi país. Pero yo siempre la llevo conmigo. Vea.
El muchacho sacó de su bolsillo una fotografía arrugada. Presentaba a una señora sentada en medio de los árboles, con una mano puesta sobre el delantal, mientras parecía saludar al que estuviera enfrente.
De repente, la señora de la fotografía parpadeó y le comentó al anciano:
–¡Qué buen aspecto tiene usted, señor! El lugar donde vive es tan gris que me ha dado por pensar que su gente se encuentra enferma.
El solitario colocó la foto a un lado y le preguntó al viejo:
–¿Y las montañas de mi país? ¿Le gustaría mirar las montañas de mi país?
El viejo, que ya empezaba a acostumbrarse a aquella serie de extraños objetos, le respondió con energía:
–Enséñemelas, por favor, me muero por conocerlas.
Así fue como el joven extrajo de su bolsillo un pequeño espejo y lo depositó en las manos del anciano.
Al principio, el viejo tan sólo vio su rostro reflejado en la superficie. Pero unos instantes después observó montañas cubiertas por gruesos árboles de copas verdes y troncos blancos. Vio águilas planear por encima de los picachos y cascadas despeñarse sobre las rocas.
El joven no lo dejó terminar de gozar de aquel paisaje. Inmediatamente lo interrumpió:
–¿Y un pedacito de nube? –le preguntó–. ¿Quiere usted conocer un pedacito de limpia nube?
Y el joven sacó de su bolsillo una nubecita que fue ascendiendo por el aire y se perdió entre el humo de los automóviles.
–¿Y un perico? –interrogó el joven–. Observe, por primera vez en su vida, este animalito.
Y el perico salió de su bolsillo y se posó en el hombro del joven saludando con una reverencia.
–¿Y un trozo de relámpago? Los gases contaminados de esta ciudad son tan espesos que nadie puede observar un hermoso relámpago.
Y ante los ojos desorbitados del anciano, el joven sacó un relámpago y lo estrelló contra la calzada.
Luego salieron de su bolsillo cien gotas de lluvia, una brisa de diciembre, una alfombra de zacate y muchas, muchas cosas.
A pesar de que la gente seguía transitando por el parque, sólo el anciano disfrutó de aquel espectáculo. Sólo él era capaz de creer que un hombre, lejos de su tierra y de sus caminos, era capaz de cargar todo su país en un bolsillo.

* Carlos Rubio, Costa Rica. En cuatrogatos.org


jueves, 28 de octubre de 2010

¿Quién?


¿Por qué hay fuego encendido
en la casa
de
la A?

¿Quién ahuma la mañana?
¿Quién amasa el pan?
¿Quién canta en la cocina
de la casa
de la A?

* En Periquito, de Laura Devetach

viernes, 22 de octubre de 2010

Canción para dormir a los niños que perdieron su cuna...


Cuando la tierra tiemble,

¡no te de susto!

que las mamás del mundo

te dan su arrullo:


A ró ró trébol

de cuatro hojas

buena fortuna, niño,

sueña y reposa.


A ró ró flores

de madreselva

rico perfume, niño

para que duermas.


A ró ró grillo

con alas grandes

para que el niño escuche,

cante y descanse.


Cuando la tierra tiemble

o estalle el mar

las mamás, en el mundo

arrullarán.

Ar ró ró trébol…


* Adriana Lis Maggio

* Image de web OMS

jueves, 21 de octubre de 2010

De la web los cuentos de la pajarería... uno para la abuela



Sueña
que anda descalza,
con pasos de gata.

Sueña
que se mete en la cama,
con su caja de lata.

Sueña
en sus pequeños tesoros,
pastelitos de nata.

Sueña
que se los come a escondidas,
sin que nadie la riña.

Sueña
la abuelita
sueña,
que es una niña.

* S. Isem. www.loscuentosdelapajareria.blogspot.com

viernes, 1 de octubre de 2010

Lecturas en primavera


El pasado 29 de septiembre participamos de una preciosa Fiesta de la Lectura en Macachín, La Pampa. El primer día de octubre estuvimos con los chicos de Lonquimay y sigue así:
* El viernes 8 de octubre, con los chicos del Club de Lectores de la U9, Santa Rosa.
* El 30 de octubre en el Centro de Estudiantes Universitarios , en La Plata.
* El 9 de noviembre en Uriburu.
* El 26 de octubre realizaremos la entrega de libros recopilados con el certamen " Leer y Compartir" a la biblioteca popular de Ingeniero Luiggi y se realizará una jornada de cuentos y canciones.

Algunas, son actividades enmarcadas en la Maratón de Lectura y el Plan Nacional de Lectura y otras, simplemente pensadas y organizadas con el objeto de estimular y promover la lectura, la literatura entre chicos y grandes.
¡A leer, a escuchar y a disfrutar !


lunes, 27 de septiembre de 2010

El mar, de Jorge Luis Borges


Antes que el sueño (o el terror) tejiera
Mitologías y cosmogonías,
Antes que el tiempo se acuñara en días,
El mar, el siempre mar, ya estaba y era.
¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento
Y antiguo ser que roe los pilares
De la tierra y es uno y muchos mares
Y abismo y resplandor y azar y viento?
Quien lo mira lo ve por vez primera,
Siempre. Con el asombro que las cosas
Elementales dejan, las hermosas
Tardes, la luna, el fuego de una hoguera.
¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día
Ulterior que sucede a la agonía.

* Foto en República Dominicana.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Viejo amigo


Mi niño tiene un amigo

–los ojos de negro bosque,
el pelo negro y endrino,
la piel de puro azabache,
la voz de oscuro castillo–
de noche viene a buscarlo
en un corcel negro y fino
y se van los dos alegres
por un antiguo camino:
Mi niño hecho niño-sueño.
Su sueño hecho sueño-niño.

Excilia Saldaña nació en La Habana, en 1946, y falleció en esa misma ciudad en 1999. Ensayista y poetisa. Autora de los libros de versos Cantos para un mayito y una paloma (Premio Nacional de Literatura Infantil Ismaelillo, 1979) y La noche(1989). En 1987 publicó Kele-kele, narraciones para jóvenes inspiradas en la mitología yoruba.

jueves, 9 de septiembre de 2010

¡Feliz día!


Yo tengo una Señorita
que baila si está contenta
y nos deja hacer dibujos,
con la suma y con la resta.


Cuando enseña geografía
planifica siempre un viaje
así en vivo y en directo,
descubrimos los paisajes.


Si el tema es saber de historia,
nos habla de sus abuelos
y nos hace repensar,
cada cosa que aprendemos.


Nos cuenta historias de magos
de princesas, de aventuras…
para sembrarnos las ganas
y el amor por la lectura.


Para el día del maestro
la vamos a homenajear
porque nuestra Señorita
¡es lo más grande que hay!


* En Caramelos sueltos. Adriana Lis Maggio 2009
* Imagen de web

martes, 7 de septiembre de 2010

Rock ecológico



Dicen que es de la verguenza


que el tomate es colorado


pero el pepino me dijo


que es de andar enamorado...



Agujero de ozono
¡Qué bajón!¡Qué bajón!



Verduras para el almuerzo,


lentejas para la cena;


se me escapó una batata


pelada que daba pena.



Agujero de ozono
¡Qué bajón!¡Qué bajón!



Tocan un rock muy copado


las chicharras y los grillos,


con un repollo morado


baila el zapallo amarillo.





Agujero de ozono
¡Qué bajón!¡Qué bajón!



El agua, con lavandina;


la leche, con chocolate.


si no te gusta este rock


"Matate, loco, matate"
Adriana Lis Maggio (Argentina)